16/09/2011
30/11/2010
19/09/2010
12/09/2010
05/08/2010
25/07/2010
relato de la muerte de un padre
La pradera y más allá los silos. La llanura más que pradera, que pradera suena de otro país. Los sauces siempre iguales y los álamos también. Durante lo que dura mirar al cielo azul intenso como un cuaderno de telaraña azul, nada dura; me quedo tonto mirando ese espacio cóncavo y en lo que dura ese lapso, que nada dura, lo que pasa es un humor por mis túneles internos, eso pasa, y me llevo a momentos de otros días cuando el cielo azul y la llanura inmensa, amarilla, es sólo mía e inmensa. Ir hasta el galpón de procesado sin dejar de ver el cielo con la parte de arriba de la cabeza, sin despegar un segundo de mí ese color puro y esa meta en el galpón. Estuve siempre solo por acá, puedo ver mis pisadas, las huellas de mi pié creciendo, desde el portón hasta la casa, de la casa al galpón, del galpón al silo, todo un itinerario fraguado por el tiempo, un camino de hormiga armado a fuerza de dale, dale, dale, a través del campo. El sol en la nuca, el azul en el centro de los ojos dominando la situación y esas imágenes del silo.
El silo de la casa del campo, mi silo, tiene paja. Tiene tantas pajas como cualquier granero de las praderas yankis. La primera no me la acuerdo. No me acuerdo la primera vez de nada. Pero sí ya veo que desde los 12 hasta los 18 en el galpón yo me hacía la paja. Y hay dos pajas que nunca voy a olvidar.
El sol horadaba el extremo de un rastrillo de puntas anchas, más bien el sol perforaba mis pestañas con el reflejo que esparcía desde el rastrillo hasta el techo del galpón, esa tarde había recordado una imagen que la noche anterior desde abajo del sillón del living había visto en la tele: en Sin Condena una mujer dejaba ver sus tetas y sus muslos a plena luz del día, al parecer en la escena la mujer soñaba que desnuda de todo caminaba por la calle y yo acurrucado y mudo para no delatarme tuve una visión, la primera visión cargada de erotismo genital de mi vida, entonces en este silo me agarré las pelotas hasta aplastarlas de lleno y me masajeé como pude con la paja pinchando mi espalda, con el rayo de luz en los ojos, pensando en ese cuerpo nuevo, diferente, adulto y acabé estallando para adentro.
La otra paja que me acuerdo fue ya de grande, con una revista que robé a papá, la mujer sin cara me miraba desde las tetas, me saqué la verga de la bragueta, recostado sobre la paja y cuando los colores del lugar dejaron de estar afuera y desde la punta del pito se me subían a la garganta, cuando estaba a pleno a punto de estallar, la puerta del galpón dio a luz, se abrió de lleno y mi viejo en jean y camisa, algo sudado, me miró con desdén.
- ¿Qué hacés, pelotudo? ¿en qué mierda estás pensando?
Me dijo gritando.
Yo me solté el muñeco pero no pude evitar que drenara mucha viscosidad y acabara con los ojos clavados en la cara de él, mi papá.
Desde ese momento cada vez que me dicen así, pelotudo, me acuerdo de él, y me humillo solo. Pelotudo, pelotudo.
Ahora él está pero borrado.
Papá murió acá mismo, en este mismo lugar en el que aprendí a estar sólo.
Es muy pronto para certezas, pero no creo que Wilson haya sido capaz de matar los 90 kilos de papá y después los haya colgado como a una res del gancho de la cortadora de césped, para mi que papá se mató. Pero a nadie le conviene esta conjetura, sólo a Wilson, el hombrecito fiel, el señor de los perros, el ayudante de todos.
Si no fuera porque está sucediendo, nunca hubiese creído que esto pudiera ser posible. Ayer mismo, de vuelta a casa, M. con sus ataques de limpieza haciendo que levante los pies para trapear lo intrapeable, para limpiar lo ya reluciente y el teléfono sonando, el de ella, con ese ringtone imbecil que alguna vez, hace años, fue gracioso, pero ahora ya es complaciente, vetusto, irritante; y la voz de ella aniñada hablando con mi mamá con la mirada fija en mi pelo, que no en mi cabeza, M. me miraba y lloraba cuando estiró la mano con el celular en la mano y, mordiendo sus labios, me lo ofreció.
-¿Hola?- dije sin expectativas.
M. últimamente lloraba por cualquier cosa, si hasta creía que su exacerbada sensibilidad se debía a un embarazo.
- Hijo, hijito…
Dijo la voz de mamá.
- ¿Qué pasó, mamá?
- Nada…
- ¿Entonces por qué llorás?
- Es que tu papá ya se fue para siempre.
- Ja, por fin se decidió…
- No, hijito, es que tu papá está muerto.
Mi mamá encontró a mi papá ayer a la tarde colgado en el galpón. Ellos se despiertan temprano, cuando apenas amanece y los pájaros gritan. Estaban de vacaciones, de paso, de disfrute en la casa del campo, a mi viejo le gustaba levantarse temprano e ir a caminar, se iba a las 8 y para el almuerzo estaba de vuelta en la casa pero, me dice mamá, que el de ayer había sido un nuevo plan, él saldría a caminar y cerca de las 10 volvería a buscarla a mamá para ir a “El garrote”, una estancia amiga.
- Me dijo que venía diez y media así llegábamos temprano y podía ayudar a Gabriel con el fuego, yo ya tenía un lemon pie hecho y me había vestido, lo empecé a llamar a las 10 para que trajera unos moñitos si andaba cerca del almacén pero no me oía el teléfono, pensé, y después a las 10 y media volví a llamar porque el nunca tarda y no me oía el teléfono y así llamé hasta las dos de la tarde y llamé a Gabriel y a todos los vecinos y me fui hasta el pueblo y no estaba y nadie lo había visto y lo llamé a Don Wilson y me atendió justo cuando caminaba hacia mí y me seguía hablando de que no lo había visto pero no sé para qué me lo decía por teléfono si ya estaba casi frente mío y me dijo que no me preocupe, que se habría olvidado y me dio un abrazo tan fuerte que yo me puse a llorar, imaginate hijo, con el miedo que tenía, que venga alguien y te abrace tanto -mamá lloraba-. Entonces Don Wilson me dijo que lo buscara por donde él siempre anda, que me moviera como él, hiciera lo que él hace, así que fui a la camioneta, fui detrás de la casa a mirar si andaba en el techo con el tanque de agua y después se me vino tu cara y me acordé del galpón de la paja, que a veces ustedes estaban ahí, ¿viste , hijo? - mamá lloraba- así me mandé por el caminito de las huellas y antes de abrir la puerta ya sabía que iba a estar muerto, bah por ahí estaba vivo pero mal y el corazón, hijito, se me escapaba del cuerpo de todo lo que me saltaba y cuando al fin abrí el portón ese y vi la cara de tu padre que colgaba, estaba como a un metro del suelo, con los pies cruzaditos viste, como tranquilo, ahí, hijo, ahí hijo, ay, - mi madre lloraba-, me di cuenta que estaba muerto para siempre.
- Ma, voy para allá.
Tomamos el tren ese mismo día, ayer. M. quiso venir conmigo, yo no me negué. Ella sugirió el tren, era mejor si no me sometía al volante, dijo, el colectivo es peligroso y el tren llega siempre. M. hablaba sin pausa otra vez. Me abrazaba, me sacaba de a uno los pelos de la cara que se me pegaron por el agua que me salía de los ojos. Basta M., le dije un par de veces. Basta, silencio, sh, callate.
Mamá estaba en la casa, en cama. Cuando aparecimos en el umbral de la habitación, sacó un grito de la garganta y lo guardó rápidamente, M. me empujó para que fuera al lado de mi madre, di uno paso muy despacio, y el siguiente pisando apenas con el ala externa del pie y el siguiente igual y el otro un poco mas seguro hasta que quedé inmóvil con la mano de mamá envuelta en las mías y mirando a nada.
Mamá dijo que la cara de Don Wilson se lo había dicho todo, que fue él. M. la entrevistó sin mi presencia y le pareció también que el único sospechoso era Don Wilson y que papá no pudo haberse suicidado, no dijo esa palabra, dijo dado, tu papá no pudo haberse dado, y mi mamá lo repitió, tu papá no pudo habérsela dado.
Mañana vamos a enterrar a papá, en el Cementerio del pueblo. Mamá se vuelve a casa, allá están sus hermanas. M. se queda conmigo. Ya me quedo solo.
23/06/2010
volvi
me preguntan si quiero un programa de tele solo para mi. quiero el de viajar y probar comidas y bebidas exóticas. quiero que cambien las cosas, y que no haya más tele, total.
pero no,
el siglo veinte sigue ahí.
que lindo el mundial
aguante el país
30/03/2010
02/03/2010
OTRO LAMGNEN PRESO
Dejo partes de la entrevista que le hice en Parque Rivadavia y forma parte de mi tesina que sigo trabajando para convertir en crónica fresca publicable en libro. Si alguien quiere el video o la entrevista desgrabada completa me la piden.
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13/02/2010
La medicina
Ayer fui a escuchar a Beyoncé, estuve en el vip, fui a trabajar de promotora de Perfil, vi muchas modelos y gente top de 2da. No tiene nada que ver pero eso. Por ahi me ven en Caras con cara de pelotuda.
El resto bien, con calor como todos, esperando que vuelva mi compañía y con planes para el futuro en 3d. Apropósito, Avatar es gran cosa con ateojos y poca sin ellos,.y The Fantastic Mr. Fox la gasta hasta viendola ciega.
Chau, cariños.
31/01/2010
30/01/2010
28/12/2009
24/12/2009
Pasar el tiempo
imagino a jorge jose maria recibir llamados
acerca de la suscripcion a Noticias
esta navidad
y los veo sorprendidos preguntando
justo hoy ?
denuncio que nos hacen estar acá en navidad
las chicas se miran entre ellas
preguntando cuánto falta para pirar
una trajo facturas y quiso hacer capuccinos
pero la supervisora le dijo
no
café no
denuncio que nos hacen estar acá en navidad
hasta las 2 de la tarde
haciendo llamados y cerrando sobres
borrachas ya en prospectiva
de los regalos de la caja
que la empresa pagó para nosotras
y nos entregaron en el estacionamiento
denuncio que nos hacen estar acá en navidad
las empleadas con hijos chiquitos
los traen a jugar
la nena grita fuerte los oficinistas mascullan
silencio que es noche buena
y necesitamos trabajar
denuncio que nos hacen estar acá en navidad
y no me parece justo
porque nadie quiere hablar por teléfono con operadores
en esta fecha
o sea que si estamos es para jodernos
y nada más
fuck
mis hermanos mi familia
ya está en el tren hacia la navidad
y yo todavía en el trabajo haciéndo que estoy presente
es tan dificil no arrancar
con la mente y
denunciar que nos hacen estar acá en navidad.
20/12/2009
Dedicado a las chicas y chicos de los call
Give me information
Information
Give me long distance
Long distance
Give me heaven...
(Two, three)
Operator
Information
Give me Jesus on the line
Operator
Information
I'd like to speak to a friend of mine
Oh prayer is the number
Faith is the exchange
Heaven is the street
And Jesus is his name
Operator
Information
Please give me Jesus on the line
Operator
Information
Won't you tell me why
Tell me why
Operator
Information
Don't try to tell me
What number to call
My mother used this number
When I was very small
And everytime she dialed it
She always got 't call the
Operator
Information
Please give me Jesus on the line
Operator
Information
Please hurry if you can
Oh Operator
Information
Please connect me
With the man
Don't worry 'bout the money
You know I will pay the charge
Just give me on the line
I'm callin' from my heart
Operator
Information
Please give me Jesus on the line
Please give me Jesus on the line
Won't you please -
Give me Jesus
Give me Jesus on the line
Yeah!
11/12/2009
08/12/2009
Paranoia en la habitación 103
Más de aquel viaje, cada vez más lejos de lo que recuerdo.
03/12/2009
Borradores
27/11/09:
Primero las zanahorias, luego los morrones, pepinos, cebolla, zapallitos.
18/11/08
NO LE LLEGAS NI A LOS TALONES A CRISTINA, EN FORMACION Y EN BELLEZA, RESIGNATE, ES LA QUE TE TOCO VIVIR, FRACASADA
pelado 57 años |
El primero es de una receta. El segundo es un comentario de un diario, le hablan a Lilita.
No tengo nada más que decir
01/12/2009
24/11/2009
20/11/2009
Hello
Leí esto y esto.
Quizás retome el blog ahora que todo se reordena.
Saludos.
07/11/2009
Yo pez, tu pez, él pez.
Desde paztyche lo saludamos y le deseamos suerte en el cielo acuático de los peces.
El nos dió una gran lección.
Para la próxima entrega, una reflexión sobre otra de las fotos de mi celular:
05/11/2009
De la serie poemas malos
27/10/2009
23/10/2009
JUSTICIA POR EL ASESINATO DEL ABUELO JAVIER CHOCOBAR COMUNERO DIAGUITA DEL PUEBLO CUSCHAGASTA
http://pueblosoriginariosargentina.blogspot.com/
12/10/2009
Che, contalo más beat.
05/10/2009
No estamos solos
Acá
28/09/2009
24/09/2009
18/09/2009
Semana de mierda II
Me llama L.L. al fijo, yo me acabo de despertar:
-¿Hola?
-Hola, ¿Agustina? Habla L. L.
-Hola, L., ¿cómo estás?
-¿No funciona tu celular?
-No, es que lo perdí, me lo robaron, me quedé dormida en el colectivo...
-Qué placer quedarse dormida en el colectivo...
-¿Placer? Bueno, sí, a veces, yo me desperté a las 5 de la mañana en un barrio que no conocía y me habían robado...
-...
-Cosas que pasan, peligrosas, no sé, este, sí, por ahí me pasaba cualquier cosa...
-....
-Bueno, te puedo llevar hoy el libro en papel, yo también vivo en Once.
-Sí, eso te decía, ¿tenés tiempo? ¿vos que haces?
-Trabajo en una productora de tele, edito, hago guiones...
-Ah, ¿en cual?
-No, no la conocés....trabajo ocho horas, ahora me estaba por ir...
-Bueno, ¿y podés llegar hoy? sino otro día, ¿tenés la copia impresa?
-Sí, hoy, mejor hoy; no, la iba a imprimir ahora...
-Bueno, anotá mi dirección, ¿te parece a las siete?
-Sí, ahí a las siete, bueno.
-Sí, te espero.
-OK, un beso.
-Chau.
Pensé rápido qué ponerme: algo sobrio pero femenino sin ser idiota ni muy pendeja ni muy out of time: todo negro.
Me mandé por mail el libro que L.L. está leyendo, a ver si lo publicamos, a ver si cambio de suerte y empiezo a salir del cañaveral-calaveral.
Llegué al trabajo apresurada para ocupar la impresora, correte S., necesito esa máquina, ih, merde...poca tinta, imprimo así y fotocopio contrastado, ya fue. (Son cien páginas, a 80 centavos cada impresión, el juego de hacerme la escritora me iba salir muy caro). Voy a fotocopiar, de negro, simpática, me hacen precio, vuelvo al trabajo, hay mal clima, soy culpable de todo, soy mala empleada, llego siempre tarde y me voy antes, hago muchos chistes, demasiados, me distraigo, navego, me quejo de la suciedad, me quejo del desorden, de la desidia, del caretaje, del supuesto demochavismo, ¿qué me vienen a decir en la cara que acá todo demo, todo cool y después la culpa de que no cobramos la tenés vos, agus? Dios mío, esta gente que llegó tarde a la política porque creyó que les quedaba lindo llegar me da verborragia. Son los típicos hombrecitos solos y ávidos de fortuna que imaginaron los teórico del espíritu del capitalismo.
-Me tengo que ir a las seis y media.
-Hay que grabar 3 dvds de 2, expoprtar 4, y fijate esas fotos si el tamaño lo podés arreglar…igual a las siete cortamos todo porque vienen los chicos a ver el partido.
-Bueno, me voy a las siete.
Llamo a L. para avisarle que llego media hora tarde. No atiende, no dejo mensaje. Suena el teléfono, es L., tiene identificador de llamadas. Le aviso, no hay problema, dice.
L. vive a cinco cuadras de mi casa hacia la zona oscura. Voy rápido, no quiero llegar tarde, a media cuadra saco la copia impresa y la acomodo en mi pecho, quiero que baje, darle el paquete e irme, nada de mucha charla, no conozco a L. personalmente, solo la leí, me parece grande, y yo me parezco insignificante, riing, un cartel dice que espere, mejor: dice que no espere a escuchar una voz, que alguien bajará a abrirme. Abre la puerta ella y me hace pasar. Ay Dios.
La casa colores, la casa imágenes, fotos, antigüedad, calidez, peronismo. La casa L.L., divina. Yo voy sobrando. Acá importan mi libro, su narradora, L.L. y el mundo editorial.
La reunión fue un éxito no rotundo, los último minutos solo me preocupé en cerrar rápido el encuentro para llegar a casa a tomarme una cerveza y comer salamín. Esos minutos fueron los más relajados, hasta hice reír a L.. Salí y pensé en llamar a mi hermana para preguntarle si se sumaba a la quilmes con sanguchitos de salame y queso, pero recordé que había perdido el celular. Estoy sola, pensé, estoy sola y deprimida, toda de negro.
Nadie en casa.
Sola veo a Paraguay aprovechar la paraplejía argentina. Paraguay es Chilavert y Argentina es Goycochea, ¿quién se coje a quién?
(¿Cuándo será el día que saquemos el indio?¿qué tenemos que insistir con la sangre europea?)
No hay birra.
Por la noche una desgracia atormentó mi psicología y puse en la mesa, desde el sillón, en medias, una neurosis clásica que mi amiga C. definió como: "todas cocinamos para un él y después nos sentimos explotadas".
Otra vez sola, con ganas de gritarle por la ventana, me tapé la boca con un fernet estancado que había ahí en la heladera, miré un poco de project runway y cuando apagaba las luces del living sonó el teléfono, la casa estaba en penumbras; en la calle, los ruidos de la calle; en el pasillo, el sonido del ascensor que en un instante arranca con ruido de viaje espacial y del otro lado del tubo, una respiración. ¿Hola?, dale hablá, canalla, decía yo. Y del otro lado del tubo: jú-juju, ju-jú, dijo alguien, algo, algo, giré mi cuerpo sobresaltada porque pareció moverse el aire detrás de mí, una sombra se depegaba del reflejo en la puerta de vidrio y se perdía en la oscuridad. ¿Qué?, le digo a la voz, ¿qué?, y la voz: jú-juju, ju-jú. No pude reconocer el timbre de voz, ni pude seguir hablando, la voz repitió unas veces más su mantra gutural, como un canto recitado que mediaba entre Hijitus y David Lynch.
Esperé a mi hermana para pedirle su teléfono-despertador con la cabeza debajo de la almohada y los ojos mojados.
Con esa onda confusa, deprimente, apátrida, nociva, fui el otro día a trabajar, más temprano que nunca, y en el trabajo realmente tuve ganas de salir de acá.
Otro día, la crónica de ese jueves gris en el que desperté con un herpes y toqué bottom.
13/09/2009
Semana de mierda I
Barrancas estaba divino. Bah, las estaciones me resultan divinas, la gente de paso me resulta divina. Me senté en un banco frente a la estación a esperar el colectivo. Me acordé de que ahí nomás estaba la central de operaciones de los Manos. El 118 llegó sin hacerse esperar con ansiedad. Cuando iba por Pacífico trinó un mensaje en mi celular. La conversación terminó en un breve y hermoso "estás en puta?". Y hasta ahí recuerdo, habrá andado el colectivo por toda la Santa Fe, calle que detesto, y tomado alguna que fuera sin puentes hasta la oscuridad. ¿qué pasó en el trayecto? ¿quienes subieron y cómo a ese colectivo? ¿qué hablaron, me vieron, qué pensaron de esa chica de oxfords y piloto que dormía y era yo? No lo sé, presiento opciones.
"Eee, llegamos, piba". Estaba en Parque Patricios en una nebulosa en la que participábamos un x, un x y yo, los tres en el colectivo vacío. Serían las 5 de la mañana. Me desperté sobresaltada, irritable, sedienta (aunque no lo sabía), dura de extraña. Y no tenía mi Nokia. "Loco, no tengo mi teléfono, vos manejabas, loco, qué onda, dónde estoy?". "Flaca, te dormiste, adónde te bajabas?" "En Once", "Bueno, te llevo de vuelta". El viaje de vuelta fue un retroceso a mi adolescencia tardía en clave morse, latigazos punzantes en mi psiquis me hacían deplorar mi existencia, olor a cigarro, dolor agudo, agudo, agudo de cabeza, sequedad en las sienes, estremecimiento en un lugar habilitado para el corazón, pero lugar vacante para este corazón quebrado por ese "Estás en puta?" que me había echado a dormir. Un cigarro me dio el chofer y me lo fumé como si fuera la última gota de una cantimplora mohosa en medio de la Ruta del desierto. La concha de la lora pensaba, que mierda es esto, qué carajo de calle es ésta, no conozco una mierda, que vida inmunda. Calles y calles, gente peinada que subía despierta y yo soñolienta, acurrucada en mis pensamientos suicidas. El celular perdido era lo de menos, importaban los mensajes que no podía leer, porque después de los "estás en puta?" seguidos de un silencio del destinatario viene una arremetida dulce con proposiciones que redimen la moral del cafisho. Y yo estaba dura, fumando ese pucho amargo que me ajaba más la garganta y me estallaba en las cienes y en la cervical.
Cuando llegué a casa todo fue más espantoso que antes. Y duró el espanto varios días más.
La desgracia me persigue como el burro a la zanahoria. No hubo día desde aquel hasta hoy que una mala fortuna no se haya cruzado en mi esternón. Como pueda voy a hacer las crónicas de esta vida llena de pozos que vengo teniendo.
31/08/2009
2Blogrevista2
http://revistaay-yamentecolectiva.blogspot.com/
Los mismos textos en ambos blogs, uno permanece cerrado;
el otro, de mente colectiva, puede modificarlo cualquiera (allí están el mail y el password para entrar)
y además hay cosas lindas para leer.
Vayan y participen.
¿Cuánto puede durar un blog abierto sin ser destruido?
22/08/2009
-Los poetas no deberían escribir poemas sobre la poesía contemporánea. No me gustan. ¿Acaso no ven el mundo?
-Leo poetas del 72 por Internet, busco sus fotos y me pregunto si a los 37 también estaré pelada y hablando de la pija.
-¿Quién escribe para las personas que viven fuera de las ciudades? Si yo viviera cerca de un lago, cosechase mi lechuga, fuese en pié a cada lado, ¿Qué leería?. Quiero escribir una historia para que lean esas personas que viven en lugares que no son ciudades. Pero no me sale.
-El amor a la naturaleza es más importante que el amor a una misma.
-Tengo ganas de aprender a escribir. ¿Cómo hago?
-La necesidad de un líder es evidente en todos los segmentos sociales de las subjetividades agrupadas.
13/08/2009
Peor que un policía argentino es un policía chileno

Jaime Facundo Mendoza Collio de 24 años, la nueva víctima de Carabineros
Comunero murió producto de un letal disparo de Fuerzas Especiales de Carabineros mientras participaba de un proceso de recuperación de tierras en la comuna de Collipulli. Subsecretario del Interior, Patricio Rosende, dijo que “Las fiscalías ya han instruido a las policías de investigaciones para que se realicen todas las pesquisas que correspondan para establecer por completo el contexto en que se produjeron estos hechos y las responsabilidades involucradas”. Observatorio Ciudadano condena este nuevo episodio de uso de la fuerza por parte de agentes policiales del estado que resulta en la muerte de personas mapuche involucradas en la defensa de sus tierras.
Como Jaime Facundo Mendoza Collio, de 24 años de edad, fue identificado el mapuche asesinado por carabineros de acuerdo a la información proporcionada por el werken de la comunidad de Rankilko, Rodrigo Curipan, quien se encuentra en el lugar de los hechos. El comunero falleció esta tarde producto de un disparo de Fuerzas Especiales de Carabineros mientras participaba, junto a otros miembros de la comunidad Requem Pillan, de un proceso de recuperación de tierras en el fundo San Sebastián de propiedad de Sergio González Jarpa, en el sector de Bajo Malleco, en las cercanías de Collipulli.
Ya en la mañana de hoy el sitio canal de noticias de Angol informaba que carabineros, encabezados por el prefecto de Malleco, coronel Iván Bezmalinovic, y secundado por el comisario de Angol, mayor Walter Siefert, desarrollaban un operativo para desalojar a la comunidad que demanda tierras ancestrales.
El autor del disparo, de iniciales T.N.E., según reconoció Cristián Llévenes, general de la Novena Zona de Carabineros, es un funcionario policial proveniente de Santiago, quien arribó a la zona en marco del incremento de la dotación policial ordenada por el Ministerio del Interior. El alto oficial calificó como un acto de “defensa propia” el crimen del comunero, denunciando haber sido emboscados y atacados con escopetas de caza por los manifestantes. Sin embargo, según informó Radio Bío Bío, los integrantes de la comunidad se encontraban solo con boleadoras y palos haciendo frente al desalojo, información que reproduce también el periódico Azkintuwe.
Según el Subsecretario Rosende “el gobierno ha mantenido una política invariable de condena de hechos de violencia. Esa no es la forma en que se solucionarán las demandas de las comunidades mapuches, esto solo causa dolor y sufrimiento”. Y luego agregó que “Las fiscalías ya han instruido a las policías de investigaciones para que se realicen todas las pesquisas que correspondan para establecer por completo el contexto en que se produjeron estos hechos y las responsabilidades involucradas”.
El Observatorio Ciudadano, mediante comunicado público, declaró que “junto con lamentar profundamente estos hechos, condena con la mayor energía este nuevo episodio de uso de la fuerza por parte de agentes policiales del estado que resulta en la muerte de personas mapuche involucradas en la defensa de sus tierras”.
Aprovecha esta ocasión para reiterar su condena al uso de la violencia como mecanismo para abordar los conflictos interétnicos de larga data que existen en esta parte de Chile, en particular aquellos vinculados a la propiedad de la tierra. “Como lo hemos señalado reiteradamente, pensamos ella no es conducente para dar una solución a este conflicto, sino que generalmente revierte en aumento de la violencia y generando mayor tensión social”.
Finalmente, llama a las autoridades a desarrollar acciones urgentes con miras a establecer un diálogo efectivo con el pueblo mapuche en general y en particular con las comunidades actualmente involucradas en los conflictos por tierras, proceso que debiera estar inspirado en el respeto a la visión del otro, y orientarse por los lineamientos que sobre la materia han sido definidos por los instrumentos internacionales de derechos humanos que les conciernen y que han sido adoptados por Chile.
De acuerdo a informaciones recientes de Radio Bío Bío, un grupo cercano a los 30 comuneros acudieron a exigir el cuerpo del infortunado, quienes sin mediar diálogo alguno fueron fuertemente reprimidos con gases lacrimógenos y disparos de goma por parte de carabineros. Casi a la misma hora, en la ciudad de Temuco, se desarrollaba una velatón en Avenida Caupolican, que fue repelida por carabineros, deteniendo a las estudiantes mapuche Andrea y Genoveva Reuca.
Se informó también que el lonko Juan Carlos Curinao, de la comunidad Huañaco Mellao, resultado gravemente herido tras recibir disparos de perdigones mientras acudía a la zona donde fue ultimado el joven comunero para solidarizar.
Hasta ahora se desconoce dónde será trasladado el cuerpo, pero se presume que al igual que en el caso de Matías Catrileo, sería llevado al Servicio Médico Legal de Temuco.
por Elías Paillan
08/08/2009
amor droga muerte
31/07/2009
28/07/2009
Sé muy bien quien soy
Cada mañana me despierto con una nueva desgracia
Y todos los días espero mis muertos
No soy una crossroad
Estoy acá hace mucho tiempo
Y todos los días espero mis muertes
Para al fin cambiar de era
No soy una crossroad
24/07/2009
Deshonesta en la oficina
Ya que vengo recurrente con el tema, dejo acá un cuento sobre una chica en una oficina, se lama Deshonesta, es de febrero. Espero que lleguen al final.
- No podés ser tan simpática.
Le dijo el jefe justo antes de comunicarle el despido.
Carolina estaba parada frente al escritorio de Ulosky enfundada en una pollera tubo negra, una camisa blanca y chatitas negras, no llevaba nada más sobre su cuerpo, ni collares o anillos, nada de prendedores, hebillas o agregados de cualquier tipo: solo su ropa y su largo, pesado, pelo negro.
- ¿Qué? ¿Me está diciendo que me echan porque soy simpática?
- No, Carolina; es un poco más complejo, en todo lugar de trabajo se labura mejor si no se pone más de lo necesario. Acá nadie te dijo que debías ser simpática y está empezando a ser un problema.
- Es un chiste…
- No, la verdad es que necesitamos que te vayas, distraes a todos.
- Pero si mi trabajo lo hago: las facturas las mando, el sistema está aceitado, los proveedores pagan a término, hay siempre café y papel higiénico…
- Sí, es un problema, sos excelente, cualquier cosa podrías hacerla bien, por eso, andá, si en 15 días conseguís otro laburo mejor.
Mariano y Matías estaban enamorados de Carolina. Los dos habían llegado a MTC en febrero, Caro estaba desde hacía un año, y para mayo ya estaban flechados. Ella no hacía nada en especial: entraba a las 9 de la mañana, regaba las plantas, ponía café en
- Mario, ¿cómo me hace esto? ¿Hay algún problema?
- Sí, bueno, el problema es que sos muy buena, distraés a la gente.
- ¿Muy buena?
- Sí, nos tratás bien, sos linda. Sos muy simpática.
- No veo el problema
- Deberías dejar de hacerlo, sos una piba inteligente, ¿nunca te diste cuenta que tenías que frenarla?
Carolina no acababa de caer. Mientras el jefe hablaba la buena noticia de una cuantiosa indemnización se le cruzó por la cabeza, era enero, un momento justo para usar en vacaciones la plata del despido injustificado.
- Mirá, Caro, te pido la renuncia.
- Pero, Mario, ¿me está cargando? No tengo motivos para renunciar.
- El motivo es que si te quedás te comés una denuncia por acoso sexual.
Matías y Mariano competían en todo. Mariano había hecho una carrera de RRHH en una universidad privada, se conformaba con tener un celular de último modelo y zapatillas de marca que parecieran zapatos, no deseaba mucho más que una casa propia con jardín y una mujer linda; en dos meses había pasado de cadete a Gerente de Ventas, todo puestos ficticios, rótulos apenas -MTC era una Pyme regida por la informalidad-, en ese lapso había pasado de ganar 800 pesos a 1500, un ascenso que para él confirmaba su ángel, su destino de ganador. En las noches se acostaba y sonreía orgulloso de ser lo que era: un pichoncito de selfmade man: feliz de no ser del escalafón más bajo.
- ¿Me puedo sentar?
Le preguntó Carolina Fernandez a su jefe. Había empezado a entender: un mes sin sueldo no le hacía problema, lo complejo era la situación moral en la que estaba envuelta. ¿Acoso sexual, dijo?, pensaba. ¿A quién acosé? Si nunca me enrosqué en asuntos que no me concernieran, jamás estuve con ninguno de estos. ¿Acoso sexual? No puedo ni pensarlo, que asco.
- Sentate.
Le dijo Ulosky y le sujetó la mano derecha.
Matías estaba de novio hacía 4 años con Mariana, una chica que había conocido en una grabación del programa de Petinato. Mariana era divertida, tenía plata y curvas extravagantes, estaba obsesionada con Matías porque era absolutamente bienintencionado. Matías había nacido en Mendoza y a los 10 años se mudó a Lanus con su familia. El año del traslado Matías repitió 4º grado. En la empresa entró acomodado por la mamá de Mariana, una contadora que le hace favores a Ulosky. El de MTC es el primer trabajo en interiores de Matías, antes había sido delivery y empanada de gomaespuma, por eso cuando llegó el día de empezar estaba muy ansioso, tanto que las aureolas de transpiración habían traspasado el radio de ocultamiento y se extendían como alas replegadas sobre el frente y costados de su camisa rallada.
- Leímos los mails.
- ¿Cuáles?
- Todos.
- ¿Se metieron en mi casilla?
- No, los que mandás desde el Outlook.
- Ah, si ud. siempre chequea, ya lo sé.
- No, Caro, hace un tiempo que Matías revisa los mensajes enviados y bueno, no tardé en enterarme que escribís cosas personales.
- Bueno, sí, a veces, cuando no tengo crédito o…bueno, si no me dejan usar el MSN!
- No es eso.
- ¿Qué no es?
- El problema
- Mario, dígame qué pasa. ¿El problema son los mails o que soy simpática?
Hola, no estés nervioso, si no pasa nada, querés café, está recién hecho, cualquier cosa que necesites me decís, pero cualquier pavada ¿eh?, siempre es mejor preguntar y pasar por ignorante que quedarse callado y parecer inoperante, jaja, me salió con rima; le había dicho Carolina a Matías la primera mañana de trabajo de él. Los rayos del sol rebotaban en una maceta de vidrio que estaba colocada en el suelo. La resolana triplicaba el calor. Carolina había dormido poco pero no resultaba un problema, cuanto más sueño tenía más locuaz se ponía y lejos de desmejorarla las marcas de la noche le daban un tono campestre y feroz a la vez. Matías la veía ir y venir, la escuchaba hablar con los clientes y no le decía nada.
- Las dos cosas, qué vergüenza, las dos cosas.
Decía Ulosky con la voz partida, rebotando la mirada desde la pizarra blanca al estante de libros de Coatching, de ahí a la cajita de clips rosa, al dibujito de su nieto, las tetas de Caro, el banderín del club de regatas y, de ahí, a sus manos.
- Bueno, me parece injusto, y no creo que me quede sin hacer nad…
Alguien golpeó la puerta del despacho.
- Adelante
- …
- ¡Pasé!
Era Mariano. Carolina giró la cabeza para ver quién era. Mariano miraba los ojos de Ulosky, sin palabras, arqueando los ojos hasta redondearlos como pez le rogaba que no hiciera lo que habían acordado hacer: que Carolina, la chica que los había enloquecido hasta las trompadas, se autoechara.
Carolina miró a Mariano y le sonrió, aprovechando que estaba de espaldas al jefe le hizo una mueca de ahorcada, buscando con urgencia la complicidad de su compañero. Boludo, me mandé una cagada, no sé qué onda le decía, le quería decir.
- ¿Qué pasa Mariano, te vas a quedar ahí parado sin hablar?
- …
Mariano cerró la puerta acompañando el picaporte exageradamente.
- ¿Vos tenés novia, Brian? – escuchó Mariano de la boca de Matías
- No, y no me digas más así.
- Uy loco que ortiva sos, ¿no veías Alf? Sos igual a Brian.
- Y vos sos igual a Alf.
- ¿Y quién será el suertudo que se mueve a Carolain?
- Uh, ¿Ulosky?
- Na, no te zarpes, Ulosky es serio
- Pero ganas le tiene, ¿o no? ¿Vos viste como la relojea?
- Y vose?
- Shhh callate pelotudo, ubicate.
- Ubicate vos, deforme.
Carolina viajaba desde San Martín hasta Villa Crespo todos los días. De San Martín a Colegiales en tren y de ahí en el 42. No tardaba demasiado, no le molestaba levantarse temprano. Cuando salía de TCM se tomaba el subte hasta Callao, caminaba por Corrientes hasta Ayacucho, doblaba, seguía por Ayacucho hasta Córdoba y si ya eran las 7 entraba a su clase. Estudiaba Psicopedagogía en el terciario que está en esa esquina: Córdoba y Ayacucho, en una casona antigua que se cae a pedazos. En el normal 7 de San Andrés Carolina Fernández había sido delegada de curso, no era especialmente discutidora pero de diez veces que hablaba diez era irrecusable no darle la razón, era justa, justa y justa para todos; podrá decirse que cargaba con el don de la parsimonia que en combinación con su lindura y simpatía sedaba a los orangutanes, los mantenía Uno y los enfocaba en sus labores: Carolina.no era estríctamente peronista pero sí del vértice más chabacano del peronismo: la frente en alto y la mano tendida, claro: Carolina es cristiana. Así como en el Normal 7, pasaba en TCM: Caro era la princesa Leia: impoluta, dulce y determinada.
(El vértice, el punto con la mayor posibilidad de ángulos abierta
¿Cuántos vectores más se chocan en un vértice que en un punto que continúa una línea? Al tocarse dos elementos chocan fuerzas, hay guerra, el rodeo de la armonización y el armisticio, pactos de colaboración, no son más que palabras, gestos que no son el mundo que significan, el mundo de un ciego abajo del agua es irreproducible, aunque sí representable, como Carolina, que oficia de Evita y princesa Leia al mismo tiempo.)
- Leia…Organa…
- Leia Solo…
- ¿Qué hacen? Necesito que me pasen los importes actualizados de los productos del Bin 2. Marian, ¿cuánto arreglaste con Carrefour?, porque sé que les hiciste precio, no me imaginé que ibas a vender tanto, estás hecho una máquina.
- Es gerente, ahora.
- Te felicito, Mariano- dijo Leia y caminó hasta su escritorio.
Carolina ese día tenía rotas las medias cancán.
- Sí, hay que festejar ¿no, máquina? – agregó Matías con la á de máquina acentuada con sarcasmo.
Los tres fueron al bar de la esquina a tomar café.
Hablaron de los nombres de las provincias que son de elementos de la naturaleza o de santos. Salvo Mendoza,
Carolina dijo que cuando tenga una hija le va a poner nombre de varón. ¿Se imaginan una chica que se llame Marcos? Dijo con una risa atragantada. Salvo estas notas la reunión fue aburrida, los varones estaban nerviosos, esperando cualquier situación en la que pudieran meter un bocadillo que obligara a Carolina a sonreírse con los ojos posados en alguno de ellos, en mí, en mí y no en este salame. Mariano se adelantó y pagó la cuenta. Matías sacrificó la última moneda de un peso y la dejó como propina. Carolina tardó exactamente 15 minutos en vestirse con el saquito, el chal y hacerse la colita alta, que le dejaba algunos mechones desprolijos en la nuca.
- Bueno, ¿qué mails leyeron?
Ulosky le dio una carpeta naranja a Carolina, se paró y se fue.
Lunes 11-03 / 10.33
las uñas ¿para qué las tengo?
Jueves 14-03 / 15.50
Abi, me acaba de llamar..
Viernes 15-03 / 10.00
Mis piernas están bailando en mi cabeza. ¿Nos vemos hoy en el bar de Acalabarre? Tengo este suspiro: ahhh, para darte. Te quiero.
/ 10.30
Este lugar es una basura, tengo sueño, ayer no dormí nada en lo del Turi. Me sacás a mi también la entrada?
/ 11.05
Estoy sin créditos. No puedo creer la noche de ayer, espero que tu mamá no haya escuchado nada, me muero de vergüenza, dale veámonos más tarde, dale, dale.
Lunes 18-03 / 9.32
Abi, cuando puedas llamame, es urgente, me siento mal.
/ 9.34
Nena, porfa. El turi ayer me pegó.
/ 10.00
Sos un hijo de puta, no me llames ni me escribas, no te quiero ver más, estás loco.
/ 10.01
Hacete ver.
/ 10.30
Boluda, no puedo parar de llorar. Me re duele separarme de él, venía todo re bien, él era cariñoso, no lo digo solo porque cogiamos lindo, él me gustaba para enamorarme, ahora no sé que hacer, me agarran ataque de llanto y me tengo que encerrar en el baño, los chicos de acá son re dormidos, no se dan cuenta de nada, el gordo u está alegrín hoy, es insoportable. Llamame, no cuelgues. Encima tengo que estudiar bochaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa.
Miércoles 20-03 / 17.50
Estoy saliendo. Ayer te creí todo. Te quiero.
Viernes 22-03 / 10.15
Ab, estuvo bárbara la película, no? Yo me identifico con la rubia que siempre termina metida hasta las manos en la mierda. Ja, bueno, no para tanto…vos sos la otra más racional, no?
/ 11.00
Tengo hambre. Hacete la linda con ese tal Nico, es la única forma de conseguir cosas.
Carolina se reía de sí misma. Se reía de lo que leía escrito y se reía porque se podía ver como con el Google Earth sentada en el escritoro de Ulosky leyendo eso, riendo, a punto de perder el trabajo y sin entender nada, ya con una pose cínica de campeona, pensaba también en cuán gracioso sería contarle todo a Abi, su amiga.
Jueves 4-03 / 9.12
Hola Tur, no me llamaste ayer, estoy sin crédit, qué pasó?
/ 10.12
Estás?
/ 10.13
Ay boludaaaa no sé que onda, este pelotudo no me habla y encima el otro día me hizo una escenita en plena calle a los gritos, no entiendo nada. No sé para qué volví, te juro. Vos? Dale, llevale un cafecit y ponele azucar despacio, hacele acordar a la mamá, siempre caen con eso. Chau , suerte, si no funciona es trolo. Llamame cuando salgas a comer.
/ 17.58
Me voy a la escuela. No apareció. L
Viernes 5-03 / 11.30
Ab, hola amiga, estoy que me muero. Desde que llegué estoy escribiéndote este mail y no me dejan avanzar estos tipos, uno pasa y me pide un número de teléfono con una cara de pija tan innecesaria, me sonríe como si fuera su osito de peluche, a los dos minutos viene el gordo u, lo mismo, parece que cada vez que me ve está aguantándose la eyaculación, es un cerdo este tipo, ya ni me le acerco. Bueno, lo que me importa es que ayer con el turi hubo lío. Cuando salí de la escuela me mensajeó diciendo que si no lo pasaba a buscar por el kiosco de Pellegrini y Viamonte (viste donde él va siempre a llenar planillas) íbamos a tener que hablar muy en serio. Obvio que fui, llegué y el chabón estaba con un amigo del trabajo, estaban tomando unas birras, me senté y le pedí un vaso al pibe del kiosco, el turi me dijo que yo no podía tomar porque teníamos que ir a su casa a comer. El amigo le dijo ehh loco que tiene que ver, pobre piba dejala tomar un vaso. Yo no le di bolilla y me serví lo que quedaba en la botella. El turi ahí me pegó una patada muy fuerte por debajo de la mesa, me pegó en la canilla, tengo un chichón enorme, no sabés la cara que me puso y me decía qué haces, nenita? Qué te hacés la loquita? Te voy a aplicar un correctivo me decía, se reía, era gracioso en un punto, yo me reía un poco pero veía en sus ojos mucha ira. Cuando el amigo se fue, me dijo que era un salame que no se qué, eso me molesta de él, no me gusta que hable mal todo el tiempo de sus amigos, igual cuando nos subimos a la moto me dio el casco a mí y me dijo que me quería mucho y que se moría si me lastimaba, yo le dije lo que vos me dijiste que le diga: que a veces él por protegerme me lastima, por esto de que es posesivo y bla bla, sabés lo que hizo?
Uy dios, apareció el mongo de Mariano –a propósito, no está mal, eh, por ahí le cortás el pelo y le das-, tengo que darle una manito con unas cajas, ahora sigo.
Ajjj me retracto, espanta de olor a empanada.
La cosa es que el turi me agarró del cuello y me dijo que yo era una malagradecida que encima tenía el tupé de quejarme, ahí me puse a llorar de rabia, me bajé de la moto y él me siguió, empecé a correr, él me seguía con la moto, se bajó y me abrazó pegándome y me dijo hija de re mil putas venís conmigo a mi casa y se acabaron las pelotudeces. Fuimos a la casa, él es así, cambia de un momento al otro, cuando es bueno es lo más bueno del mundo, llegamos a la casa y la mamá nos esperaba con una colita mechada muy rica y un vino de 7 pesos, la cuestión es que me esperaban para que el turi me pregunte al lado de la mamá si yo quería ser su novia. Le dije que sí, la mamá lloró, me quedé a dormir en la casa de él, la mina nos quería dejar su cama, cualquiera.
Cual quie ra.
Me estoy mandando cual quie ra. No sé cómo volver atrás. Ayudame, te necesito mucho, necesito que hablemos.
Este mail es de hace dos meses y todavía no resolví nada, pensó Caro. Puso su cara entre sus manos con los codos apoyados sobre el escritorio, una mano masajeó con ternura su hombro derecho. Era el gordo u.
- ¿Vas a seguir?
Le preguntó.
- Estas cosas son secretas, privadas, no pueden leerlas, además no todo es verdad, hay cosas que exagero, soy un poco fabuladora, ya sabe, pero es con piedad, sin ánimo de ofender, qué vergüenza, cómo van a leer esto…
- Basta, Carolina.
Las cartas que seguían parecían un espiral textual, siempre se pasaba por los mismos puntos una y otra vez, los destinatarios eran abi y el turi, nadie más: las dificultades de la relación con turi, que cada vez era más violento pero que Caro cada vez comprendía y quería más; los consejos de “cuando ser mujer y estar buena sirve para algo” que le daba a abi, a veces incluso llevando ese asunto; las descripciones rápidas y cargadas de repugnancia de Mariano, Matías y Ulosky; algunos comentarios anímicos: me siento bien, me siento mal. Carolina ya leía un mail atrás del otro sin compenetrarse con la situación, Mario Ulosky estaba detrás suyo, apoyado sobre la puerta cerrada de su oficina con la manos cruzadas sobre su entrepierna, no hablaba, sólo esperaba que Carolina terminara de leer.Y respiraba fuerte, “como un rinoceronte con calor”. Hubo un mail que Carolina leyó dos veces porque después de leerlo por vez primera tuvo una idea que no quería que se le escapara.
Martes 16-03 / 10.00
¿Estás bien, mi amor? Acordate de tomar de nuevo la pastilla dentro de dos horas. Cuando vuelvo quiero que vayamos a hacer la denuncia, no puede ser que te hagan lo que te hicieron sin razón, unos cualquieras que nadie sabe de dónde salieron. Te quiero mucho, mucho, mucho, vamos a encontrar a estos hijos de puta y les vamos a hacer lo mismo.
Y después había escrito:
/ 10.15
Ab, unos tipos ayer recagaron a trompadas a turi, le hicieron mierda las pelotas. Esta ciudad es cual quie ra.
- Sí.
Dijo u.
Carolina giró su cuerpo en la silla y miró a Ulosky a los ojos.
- Sí, ¿qué?
- Fuimos nosotros.
Mariano y Matías estaban del otro lado de la puerta, no paraban de fumar. Cuando escucharon el “fuimos nosotros” levantaron las cabezas, se miraron a los ojos y no dijeron nada, solo a Matías se le escapó un suspiro corto, atragantado, de susto.
- ¿Ustedes le pegaron a turi?
- Sí, unos tipos que conoce Matías.
- Están locos.
- Nos volviste locos, Carolina.
- Los voy a denunciar.
- Hacé lo que quieras, no sé como lo vas a probar.
- ¿Por qué le pegaron, todavía no se recuperó, cómo van a hacer eso, -están locos, enfermos, que vengan los pibes, que me pidan perdón-, qué es esto?
- Porque te queremos -gritó Mariano desde afuera.
- Pasá imbecil y decímelo en la cara – dijo Carolina.
Matías abrió la puerta, caminó dos pasos hasta Carolina, le dijo te quiero y le dio un beso en la mejilla, Ulosky se acercó por detrás y le acarició el pelo negro desde las raíces hasta las puntas, Carolina dejó su cabeza gacha y las manos entrelazadas sobre su regazo. Mariano entró a la habitación después de haber pedido permiso, agarró con violencia la silla en la que Caro estaba sentada de espaldas a la puerta y la giró 180 grados hasta quedar el dorso de Carolina justo enfrente suyo, Carolina intentó pararse, asustada, pero él la abrazó con locura y apoyó con torpeza su cara en la cara de Carolina, refregaba sus ojos, su boca por los orificios de ella. Ulosky miraba desde un vértice de la habitación. Matías, parado junto a Carolina, le sostenía una mano, el jefe avanzó con decisión, agarró un marcador grueso y se sentó en un banquito frente a la presa, levantó las piernas de Carolina hasta ponerlas apoyadas sobre las suyas, destapó el marcador y empezó a garabatear en sus rodillas, dibujó florcitas, caras sonrientes y ocupando toda la pantorrilla, en vertical, escribió hija de puta; Mariano se mecía de un lado, Matías del otro, los dos acariciaban a Carolina y de a poco se animaban a rozar sus pitos contra los hombros de ella. Carolina estaba dura. Ulosky chupó el marcador y le dibujó a Caro una línea que iba desde la frente hasta el ombligo, ella estaba sentada en la oficina de su jefe con la camisa desabrochada, siendo acariciada por sus compañeros de trabajo en forma simétrica, su jefe deslizaba la punta de un marcador embadurnado de saliva hasta llegar casi a su zona púbica una y otra vez, subía hasta la frente y bajaba hasta debajo del ombligo. Una y otra vez.
Carolina levantó la cabeza, miró a Mariano, miró a Matías y sonrió.






